Detectar insectos de forma ocasional no siempre significa que exista una plaga, pero cuando su presencia es frecuente, numerosa o comienzan a aparecer en diferentes zonas del inmueble, es recomendable realizar una inspección profesional.
Algunas señales habituales son:
- Aparición continua de insectos vivos.
- Restos de mudas, alas o excrementos.
- Picaduras frecuentes.
- Insectos en cocinas, baños o almacenes.
- Daños en alimentos, madera o tejidos.
- Olores o ruidos procedentes de falsos techos, cámaras o grietas.
Una actuación temprana evita que la colonia siga creciendo y reduce el coste del tratamiento. La aparición de una rata o cucaracha puede ser algo ocasional, pero puede también reflejar que hay una plaga oculta. Una mirada profesional interpreta los indicios y dimensiona el problema y permite actuar antes de que sea difícil de atajar.
En la desinsectación es muy importante el papel del propietario: ha de seguir las 2 indicaciones del profesional si quiere un tratamiento eficaz. Un tratamiento de desinsectación sin la colaboración del propietario en cuanto a mantener una limpieza suficiente, orden y eliminación de vías de entrada de la plaga puede resultar ineficaz. Acabar con la plaga necesita de su intervención para ser efectiva.