Las señales más habituales son:
- Picaduras agrupadas, especialmente en tobillos y piernas.
- Mascotas que se rascan de forma continua.
- Presencia de pequeños insectos que saltan.
- Pulgas o restos de suciedad negra en la cama de las mascotas.
- Aparición de picaduras incluso cuando los animales no se encuentran en la vivienda.
Si detectas alguno de estos síntomas, es recomendable realizar una inspección antes de que la plaga continúe extendiéndose.
¿Dónde suelen aparecer las pulgas?
Las pulgas buscan lugares protegidos donde puedan completar su ciclo de vida y permanecer cerca de sus huéspedes.
En Bilbao y Bizkaia es habitual encontrarlas en:
- Viviendas particulares.
- Casas con perros o gatos.
- Comunidades de propietarios.
- Hoteles y apartamentos turísticos.
- Residencias y alojamientos.
- Clínicas veterinarias.
- Alfombras y moquetas.
- Sofás y sillones.
- Camas y cestas de mascotas.
- Grietas del suelo y rodapiés.
Aunque los animales son el principal vehículo de entrada, una vivienda puede mantener una infestación incluso mucho tiempo después de que la mascota ya no esté presente.