Desinfección del Coronavirus

La actualidad esta monopolizada por el Coronavirus y la gran preocupación por la enfermedad que provoca COVID-19.
Hasta ahora cerca de 300.000 contagiados en el mundo, más de 33.000 en España, aproximadamente 2.500 en el País Vasco. Es un problema real, el más serio de salud al que nos hemos enfrentado en los últimos años.

El enemigo es muy pequeño, invisible, y la mejor defensa es una correcta higiene personal en sentido amplio: lavarse las manos con jabón o desinfectante frecuentemente, toser o estornudar sobre el codo flexionado, o sobre un pañuelo y tirarlo, y volver a lavarse las manos; mantener una distancia mínima de metro y medio; y, muy importante, no llevarse las manos a los ojos, nariz, o boca porque esa es la vía de entrada del virus en nuestro cuerpo (el virus no puede atravesar nuestra piel pero si podemos arrastrarlo de esta a nuestras mucosas e infectarnos. Y sobre todo actuar con calma, atentos, pero no nerviosos ya que esto no ayuda a hacer las cosas bien.

Aún así el virus está ahí, y más probablemente en lugares más concurridos: edificios públicos, locales comerciales grandes y pequeños, hoteles, centros de transportes y centros de trabajo. Cuanta más presencia de gente más probabilidades de contagio y más necesario extremar las medidas de higiene de esos espacios.

En Técnica Sanitaria Ambiental conocemos el problema en profundidad y sabemos cómo hacerle frente: desinfectar los lugares de riesgo para disminuir o evitar la posibilidad de contagios de un virus con una alta capacidad de propagación.

Esta labor se realiza siguiendo unos muy estrictos protocolos de actuación, con los productos profesionales y métodos rigurosos adecuados. Hacerlo de otra manera conlleva riesgos difíciles de asumir.

Técnica Sanitaria se adapta a cada espacio a desinfectar siendo las técnicas generalmente más adecuadas una correcta nebulización sumada a la aplicación de un desinfectante adecuado por contacto. La nebulización consigue que el desinfectante se deposite en todas las superficies, espacios y rincones y la aplicación directa salvaguarda la integridad de ciertos objetos. Los productos profesionales actúan de forma eficaz destruyendo virus y bacterias, y son seguros para las personas aplicados correctamente sin provocar problemas posteriores. Se consigue de ese modo dejar un espacio libre de virus tras la desinfección