Instalación de cebos termicidas

Cuando las termitas atacan la estructura de madera de un edificio el objetivo principal debe ser acabar con el termitero que es la causa del problema. Si este “muere” el problema se acaba y ya sólo será necesario vigilar. Sin embargo el método tradicional para atacar un problema de termes (termita) en la estructura de madera de un edificio es el de realizar perforaciones en la madera y en los muros e inyectar liquido insecticida especial para las termitas. La particularidad del sistema de cebos, el más avanzado en la actualidad, es que ataca el problema de raíz.

Su estrategia consiste en eliminar el termitero, foco del problema, en lugar de incidir únicamente en las termitas que acceden al edificio a proteger. A su vez, y no menos importante, no presenta problemas de toxicidad para las personas y sólo muy raramente para la fauna subacuática. El principio activo a emplear no es un tóxico al uso sino un inhibidor del crecimiento que impide que las termitas sigan desarrollándose por lo que mueren.

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Fase 1ª: Instalación de estaciones de control

La primera  etapa del Sistema Exterra™ consiste en la Instalación de portacebos en la zona a proteger, especialmente en los sitios que favorezcan la presencia de termitas. Los portacebos de jardín o suelo duro contienen elementos de madera no tratados, llamados interceptores. Los portacebos son controlados a intervalos regulares, para detectar el comienzo del consumo de los interceptores por parte de las termitas. El cebo Labyrinth™ puede colocarse  en los portacebos que no son de suelo [en el interior de la construcción] desde el primer momento  o fase de instalación  del Sistema. Tras la instalación de los Portacebos, efectuamos una primera  visita de inspección en un plazo que no exceda el mes (fuera del período invernal). Si las termitas no han sido interceptadas, se realiza  una segunda  visita  a los  45 días, luego  a los 3 meses, después seis meses, como máximo,  tras la instalación.

Fase 2: Interceptación y eliminación de la colonia de Termitas

La fase de eliminación comienza cuando las termitas son interceptadas en los portacebos  de suelo, jardín o acera, o cuando han comenzado  a consumir el cebo en los portacebos interiores. Entonces  se introduce el cebo insecticida Labyrinth™ en los portacebos. La duración de la fase de eliminación no puede definirse de forma precisa [aprox. un año]. Las visitas se realizan durante toda la fase de eliminación, con una frecuencia  adecuada. Esta frecuencia  varía en función de la velocidad de consumo del cebo Labyrinth por las termitas [aprox. cada 6 semanas]. Cuando la desaparición de las termitas se constata en el dispositivo portacebos el cebo se sustituye por el interceptor y pasa a ser vigilado periodicamente a la espera de una posible reaparición de las termitas. La eliminación se demuestra  tras un mínimo de tres meses sin actividad [fuera del período  invernal].

Fase 3: Seguimiento tras la Eliminación

La vigilancia del lugar está asegurada durante una duración  de cinco años que comienza con la fecha de instalación  de los Portacebos. Esta vigilancia consiste, una vez que se ha constatado la eliminación, en dos visitas anuales al lugar  tratado. En ellas se realiza una inspección exhaustiva de los puntos de control descartando la repetición del ataque de termitas y actuando en su caso con un refuerzo de la actuación. A partir de los cinco años se puede optar por prolongar anualmente la garantía.

El aspecto clave de una actuación frente a un problema de termitas es el correcto diagnóstico, la determinación del alcance de la afección y localización de los pasos de las termitas.

En primer lugar hay que determinar la existencia misma del problema de degradación de la madera (lo más habitual) lo que en el caso de las termitas no es fácil ya que permanecen ocultas al huir de la luz y no provocar daños visibles desde el exterior hasta muy avanzado el problema. En segundo lugar hay que descubrir el agente del problema, distiguir una afección de termes de otras patologías causadas por otros insectos.

Una vez determinado que son termitas hay que determinar el alcance de los daños y localizar sus pasos o posibles vías de acceso para interceptarlas con los portacebos. De un diagnóstico acertado y de una clara delimitación del problema pueden derivarse un importante ahorro de recursos económicos en su solución y una más efectiva y rápida solución.